la muerte es victoria
el sexo es victoria, puro y limpio
puro como las orgías,
cuerpos y carne que rozan sin cesar
tan excitante como el despertar en
el césped un precioso día de julio,
levantarse y caminar.
Sin más todos vamos solos, lo
hacemos solos, pero ¿quién no necesita
tan solo un poquito de bienestar?
Miro retratos
en las paredes
me miran a mi, desde el más allá
pero jamás lo sabrán.
Mi reflejo en la ventana
Oscuridad fuera, juicio y raciocinio en
su interior.
Deposito cuidadosamente la mano
sobre su pierna. Atención que es
de cristal.
Cristal persa dirían los
Barbudos, quienes
jamás han podido viajar, pero claro
está el opinar es fácil al igual que
fallar, follar.
Elevo lentamente mis dedos por
el interior de su muslo.
Su respiración entrecortada
me recuerda a mi abuelo en el hospital.
Mientras tanto trabajo la
la boca, esculpida por fuertes brazos
bajo un sol terrenal.
el abrirse
de piernas para los campeones,
pero qué simple e irrazonable
es ésa
esperando a que un número
demuestre mi fertilidad a través
de kilómetros de tierra
cuando
cualquier semental haría lo mismo.
Oh, ser el cajón que guarda prendas
de ropa,
un asilo de entrañas calientes
tan inmortal como Bernini,
y libre
porque
está muerto.
Un buen culo de Dafne
es lo que yo necesito entre mis
garras.
si pudiera desearos
a todos cabrones
ahogados en la sangre de Dios,
infelices
dormiría tranquilo,
tranquilo, solo y con ellas.
Con todas ELLAS.