sábado, 26 de diciembre de 2009
martes, 22 de diciembre de 2009
K. O.
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Visto desde fuera parece una estupidez.
- Oh vaya ese señor va de sobrado-.
- Se piensa que mientras nosotros vamos, él ya está de vuelta-.
- No sabe realmente lo que es pasar hambre y necesidad, injusticias todas-.
A este tema me quiero referir. No es que yo esté de vuelta, si no que es más un enfado, un desentendimiento el que tengo conmigo mismo y no con los demás. Una continua pelea de YO contra YO en la que el número de asaltos es indefinido y solo terminará cuando uno de los contrincantes quede en pie y el otro, ahí en el suelo, junto con los demás. He de acabar con esta lucha pronto o serán los dos adversarios los que terminen agarrados y por los bajos. Arrastrados pisoteados y barridos con viejas escobas. Fin del 3 asalto.
lunes, 14 de diciembre de 2009
domingo, 29 de noviembre de 2009
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Bien lo sabes
Mañana es el nuevo despertar de todas y cuantas cosas quise tener. No me importa lo que opinen ni lo que digan pero sí tan siquiera podrían, dejadme en paz, hacer sin ser visto, hacer sin mirar. Trabajar solo y joder cuanto pueda y más. Miro el camino ya dejado atrás, tantas cosas y no poder parar de pensar jamás. La muerte me aterra, pero la vida también. Todo es un TODO. Un continuo flujo unido y entrelazado entre sí, por esa materia ni líquida ni sólida, sino más bien espesa; la que nos indica qué hacer y qué no. Ni tan siquiera razonar. Ni libres somos para razonar, o quizás, sí pero no lo sabemos del todo bien, ¿tu me entiendes, verdad? Continuos movimientos de mano que trazan sendas de palabras y números ya quedados en superficies para SIEMPRE. ¿Y quién dijo QUERER ES PODER? Valiente estupidez que se arregla con dinero, más que quieras más dinero y lo es un contínuo. Esas ilusiones que se desvanecen con los bolsillos rotos, VACÍOS!! Empezar y no poder parar ÉXTASIS uno tras otro con eyaculaciones catastrofistas y simbiosis letal mano con polla, polla con coño, con culo, cualquier otra mierda. CARNE CON CARNE, vaquero. Chocando con ritmo flojo pero provocando placer que jamás lo podrás dejar. Tal como estampamos un buen puño, encajar una derrrota. Campeones y campeonados, derrotados. Y ahí tienes al más fuerte que TÚ. Porque siempre en ello (ello), lo habrá. Bien lo sabes. Cuerpos como máquinas el mío no parará JAMÁS. Acelerado al máximo hasta que la final…relax. Tumbado y sin pensar. En el cielo está el límite y nadie lo tocará…
domingo, 22 de noviembre de 2009
Gente buena, muñeca

Hoy me he levantado como siempre, jodido. Si tuviese fuerzas en ese instante, juro por Dios que hasta el mismísimo Barak Obama se enteraría de que odio madrugar. Ese negro lo controla TODO, sabe manejar el cotarro. Mi desayuno ha sido un vaso de agua bien fría, es lo único que a esa hora entra por mi garganta y luego no sale.
Me visto y salgo a la calle, hace buen día y prefiero andar a coger el coche. Ando sin rumbo pero con la cabeza alta y sacando pecho, buen hombre de provecho. Compro algo de comer y me siento en un banco del paseo marítimo, junto a la arena. Me descalzo y entierro mis pies en la arena, algo fría aun, pero acogedora y suave. ¿Conoces esa sensación, no? Noto como alguien se sienta a mi derecha. Con la primera ojeada solo pude ver aquella melena rubia. ¡y qué melena! Olía bien, puro y penetrante.
- Hola, me llamo Carla.
- Que hay Carla.
- Paseo por aquí, ¿y tú?
- Yo también Carla.
- No eres muy hablador, ¿verdad chico?
- Haces demasiadas preguntas Carla, yo apenas tengo ganas de conocer gente nueva. Por lo que veo, tú eres nueva y has empezado demasiado rápido, ¿no crees?
- No se a lo que te refieres con rápido. Yo simplemente paseaba, y te vi. ¿Qué hay de malo en que me acerque y te haga un poco de compañía?
- Súbete el vestido.
- ¿Te gustan mis piernas?
- Me gustan las mujeres.
- ¿Oye, no seraaas un perturbado, no? He oído hablar de tipos que se ligan a tías para luego marcarlas de por vida.
- Bueno…
- Y hay tipos que te follan y cortan tu culo para luego disecarlos y hacerse asientos para el coche.
- Dejé de hacer eso hace años Carla.
- Nunca se sabe cuándo uno deja de hacer algo, o si simplemente le ha dado al pause, y en un tiempo aprieta de nuevo el play. Pero tú no tienes pinta de abusador de niñitas, ni tan siquiera de abusador de nada. Lo noto por tú modo de comportarte. Pero me gustas. Me gustaste en seguida.
- Será mejor que lo dejemos Carla.
- No, por favor… dame otra oportunidad. Empezaremos de nuevo, me levantaré y volveré a sentarme a tu lado, volveré a sentarme a tu lado y…
- No Carla, eres un poco rara, y yo soy mucho peor que eso. quiero. Quiero no, necesito estar solo.
- Si eso es de verdad lo que quieres, no soy quién para cuestionarlo. Adiós, supongo que no nos volveremos a ver.
- Supones demasiado Carla. Vuela con tu alma libre. Vuela por encima del mar y cuando ya no veas la costa entonces intenta encontrarme. Búscame con la mirada. Yo seguiré aquí, sentado.
Se fue con paso firme y buen movimiento de culo. ¿Buena chica, no crees?
lunes, 2 de noviembre de 2009
Respiré
jueves, 29 de octubre de 2009
El transeúnte.
martes, 27 de octubre de 2009
Lady Punch
martes, 20 de octubre de 2009
miércoles, 14 de octubre de 2009
Sin capa puedo soñar.

El aire fluye a mi alrededor. Siento el viento en mi cara y la ciudad se encuentra bajo mis pies. Nado por un océano de nubes en el cual cada una de ellas tiene una cara conocida. Hay una que se parece a mi hermano.
Me acompaña el sonido de mi ropa bailando al son de las ráfagas. Intensas y etéreas ráfagas envueltas del espacio infinito que se abre a mi alrededor.
El sol sacia la sed de mi espiritu. Mi piel bebe de los fulgurantes rayos, se colma de energía como aquel hombre del planeta Kriptón.
Vuelo.Está en mi naturaleza.
Sangre. Sangre y odio. Mi cara está manchada de rojo, al igual que el suelo. Ya no vuelo. He vuelto a la realidad. Un puño cerrado me explica el mundo. Está lleno de sangre y odio.
Papá vuelve a por más.
jueves, 1 de octubre de 2009
Mosquitoes are dangerous at night

El mío prácticamente ya había terminado, y septiembre estaba entrado. Llevaba largo rato frente al ordenador, sin sueño, sin interés en lo que estaba viendo. Simplemente quería que pasase el tiempo y que la cama me llamase. Harto de tanto porno apagué el ordenador, apagué las luces y me relajé entre las sabanas. Fue entonces. Él. Él estaba ya allí conmigo. Desde hace bastante rato, pero el muy hijo de puta le gusta hacerse esperar, hacerse notar, por así decirlo. Un zumbido en mi oreja derecha. Mierda. Bah, seguro que se irá. otro zumbido, y otro más, y así largo rato. Enciendo la luz. Busco por el techo, por las paredes, como un niño cuando le llevan a ver las estrellas y no encuentra ni una puta constelación. Miro de aquí para allá, y de norte a sur. Nada. Vuelvo a apagar las luces. Al instante un gran caza F18 vuelve a zumbar por mi oreja, del susto casi caigo al suelo. Terminé rendido, entregado ante su invencible aguijón. Supongo que mi sangre se lo ponía duro. Muy duro.
Me levanté a la mañana siguiente con la almohada medio húmeda. Debí dormir con la boca bien abierta, supuse. Me picaba mucho detrás de la oreja izquierda. Me rasqué y palpé algo tremendamente blando, y húmedo también. Corrí al espejo del baño pero no conseguía verme allí detrás. Cogí otro pequeño espejo y haciendo juego entre ellos lo vi. Era como una herida enorme, una pupa que supuraba un líquido blanquecino. Tras largo rato intentando buscarle una forma a ello que me resultaba bien familiar, caí en la cuenta de que se parecía a un enorme coño. un COÑO grande y mojado, y con el pelo de mi cabeza la escena era mucho más grotesca. Pelo púbico y coño, todo en uno. Vaya putada pensé. Fui al médico con un gorro de lana, aunque hacía bastante calor. Aquel líquido calaba y me apresuré para llegar lo antes posible.
Tras un rato de espera. Entré en la consulta y me lo examinó. – Ohh-. Fueron sus palabras. Lo examinó de nuevo. –ohh, vaya chicho, me parece que anoche dormiste con el insecto equivocado. Nunca había visto una picadura de este tipo, pero sí que he oído hablar de ellas, son extrañas, muy extrañas-. Mientras lo tocaba, lo examinaba como si nunca antes hubiese tocado un coño y fuese lo más parecido a uno real. –ooh-, volvía a decir . – Debes quitarte ese gorro, dejar que se seque con el aire, y úntate esta pomada dos veces al día.
Llegué a casa llamando al suicidio a gritos. Pero este estaba muy ocupado, al menos ese día.
Los días pasaron, y los meses también. Pensaba que el tiempo de curación sería más rápido, pero los médicos a los que iba a visitar de vez en cuando, parecían excitarse más con mi coño tras la oreja que decirme cuando acabaría aquel horror, así que aprendí a convivir con ello. Un día haciendo la compra, me choqué con una chica. Rubia, bonitos ojos y bonito cuerpo también. Le tiré con el golpe algunas lechugas que recogí del suelo y se las volví a colocar en la canasta. Tras varias frases estúpidas de ligoteo quedamos en cenar aquella noche. No me había visto el coño, aún. Y pese a la pequeña depresión que sufría por mi órgano sexual mal colocado, aun no había perdido aquella gran habilidad que el gran DIOS me había otorgado con las chicas.
Me lo explicó, me explicó todo. Ella también había sufrido la tremenda picadura de aquella especie de mosquito del infierno, solo que al parecer, a las tías les afectaba en sentido opuesto. Aquello era irracional, una película dirigida por Lynch. Yo también le enseñé mi enorme picadura-coño y tras unos segundos algo incómodos, comenzamos a hacerlo. Nos frotábamos bien duro. Mi cabeza contra su barriga. Polla contra coño. Coño contra polla. Éxtasis en estado puro. Se corrió y fue estupendo. Dormimos abrazados.
Foto: Slinoice y Sctero por KekoDreucol
sábado, 26 de septiembre de 2009
Tú y yo, señor
Divertido, esa es la palabra.
Bueno, hay una red muy basta, ¿no?, un océano de posibilidades. Adoro los perros. Antes criaba conejos. Me encantan los animales. Su instinto, como piensan. He visto a perros razonar ante un problema, los he visto pensar… en situaciones difíciles. ¿Me podéis prestar un par de pavos? Mi casero es un demonio. Gracias… tengo mucha cara, lo se. Parece que fue ayer cuando me las arreglaba solo. Sí.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Bob Esponja. Te odio

- ¿Qué chico, vas a algún sitio o simplemente vas? - No entendí bien la pregunta, y eso que era una pregunta jodidamente buena.
- Voy a Encinitas, San Diego.
- Pues arriba muchacho, puedo dejarte como a unos 100 km de distancia de tu destino, yo me dirijo algo más al norte.
- Bueno, no estoy seguro señor. No me gusta demasiado su aspecto. No es que tenga nada en contra de los cojos señor, pero esque ese muñón al aire, me atrae tanto la mirada que podría pasarme prácticamente todo el camino con los ojos clavados en él, lo cual me marearía y podría vomitar. Además no confío mucho en alguien que posee solo una pierna para tres pedales.
- Para algo llevo este viejo madero. Anda sube. Pararemos en la próxima gasolinera. Compraremos una botella a medias.
- Bueno está bien de acuerdo.
Big Slim Hazard, apretaba fondo el pedal del acelerador y con el estoque hacía virguerías de frenos y cambios de marcha. Habíamos pasado ya varias gasolineras, pero yo no abrí la boca, aunque si que quería mear.
A gritos tuve que decirle que quería mear, pues si no hay que hacerlo por la ventanilla y agarrarse bien, hermano, agarrarse bien.
Finalmente Big Slim Hazard salío del trance en el que se encontraba, y giró a la derecha en desvío hacia una estación de servicio. Frenó violentamente, y del parasol cogió una cajetilla de cigarrillos. Entonces lo vi. Bob Esponga, una pegatina pegada seguramente muchos años atrás que me miraba con aquellos ojos fijos y fríos.
Nos bajamos, y fui al baño corriendo. Volvimos al coche.
B. Slim sujetaba en su mano una botella de vino, ya abierta. Y chupaba, y bebía, tragaba. Volvía a chupar, a beber y a tragar. Me pasó la botella. El vino estaba caliente pero sabia bien.
Retomamos la carretera, a gran velocidad, como de costumbre. Entonces caí en un profundo sueño.
Me desperté muy mareado con el sol del amanecer pegando directamente en mis pupilas, pequeñas como piojos. Mi cabeza retumbaba, los sesos salían por mis orejas y mi barriga pedía a gritos un gran puñetazo. Quería salir de mí, junto con la mierda que albergaba en su interior. Intenté incorporarme pero mis manos estaban en mi espada. Maniatado. La cuerda picaba, escocía. Intenté hablar, gritar. Mi boca tapada por aquella buena y resistente cinta americana que no cedía lo más mínimo. Miré directamente a Big Slim Hazard pero el sol seguía cegándome. Big Slim reía, demasiado fuerte en mi opinión. Y allí estaba él, con sus ojos fríos y fijos en mi.
Bob Esponja. Te odio.
Sonaba No Suprises de radiohead. Quise tararearla. Dichosa cinta americana.
viernes, 4 de septiembre de 2009
Me encanta Bob esponja

Hello my name is: ******* ( tu nombre aqui).
Puede que no esté pensando en lo que escribo y que tan sólo esté vomitando los pensamientos que bloquean mi mente y que paralizan mi cuerpo. Sí, sabes a lo que me refiero. Esa sensación en el estómago...bueno, el diafragma más bien, que se asemeja a un cautiverio. Una violación de tu propio ser. No en un término sexual (pervertido), sino como una erradicación del control de tu ser. Por tanto, me planteo si me estoy violando a mi mismo (esto daría suficiente pólvora para un tema aparte:si me estoy violando a mi mismo, ¿dejaría de ser una violación? No obstante, recordando lo dicho anteriormente, no pienso lo que plasmo aqui y , además, esta cuestión ya se ha esfumado de mi cabeza. Sigamos con lo nuestro.) Me violo a mi mismo o , por aplastante lógica, convivo con otro ser en mi interior que me aprisiona como en una jaula para pájaros. ¿Me confino voluntariamente a la desazón de la inquietud?
Y me pregunto yo: ¿qué coño es esto que he dicho? Ya he parado de vomitar o por lo menos eso parece. Por otro lado, creo que en realidad esa sensación, llamémosla Bogart, se ha sentido amenzado por estas palabaras que salen de mis dedos y, en un mero intento de sobrevivir, se esconde en mi interior. Acechando. Esperando. Mierda. No estoy preparado.
Vamos a darle un giro a esto. En vez de toda esta mierda densa y áspera, hablemos sobre ello en una historia. A ver, ya tenemos a Bogart y faltamos todos nosotros. ¿Le pongo "yo" o "nosotros"? Nosotros.... no. Me suena demasiado a discurso de política: " ¡Nosotros! Bla, bla, bla" (cuando usan mucho "nosotros" es porque os la quieren meter doblada, en plan hardcore). Nos queda el "yo".No me gusta usar el pronombre "yo", le tengo demasiados prejuicios (prometo que otro día les pegaremos una paliza para quedarnos libres de ellos y disfrutar del anonimato del "yo"), por lo que, para hacerlo más personal, usaremos tu nombre: *******.
Bien, ya está todo. Tenemos a ******* y a Bogart. Estamos listos. Voy a prepararme la cena. A lo sibarita.
martes, 1 de septiembre de 2009
La Desesperación

miércoles, 26 de agosto de 2009
Cuando el puño tiembla y tu letra es horrible

La mañana ha sido de lo más monótona e insulsa. En casa cada uno a lo suyo. Sin embargo, tengo unos nervios por dentro que no se a cuenta de que han aparecido. Es toda mi barriga, mis piernas, mi esófago, mis manos y mi cuerpo entero el que ruge, el que no puede parar de moverse y el que quiere vomitar. Es una puta sensación, algo parecido al sentido arácnido del viejo Spiderman, que sabe instantes antes que algo malo, malo no. Malísimo. Va a ocurrir. Lo se porque lo se. Lo siento. Y por eso tengo miedo, mucho miedo. ¿Evitar que ocurra? ¿Pero que ocurra el qué? Si no tengo ni idea de qué puede ser. Joder que pase de una vez. Una llamada de un amigo muerto, un accidente aéreo contra mi habitación, ¡violación! Lo que sea, pero que sea ya. Y rápido, que ocurra rápido. Por favor.
Voy a mear. Ahora vuelvo.
jueves, 16 de julio de 2009
40 años en la Luna

martes, 14 de julio de 2009
Pensar
No es que él decida arrodillarse, simplemente le parece notar una fuerza que le hace doblar las rodillas. Su posición puede hacerle pensar a ella que él quiere quitarle la ropa interior. Cuando ella se le acerca, la ropa interior le queda a la altura de la cara. Él casi nota la textura de la tela de sus pantalones y el tacto de la alfombra que tiene debajo, contra las rodillas. La expresión de ella es una combinación de seducción y excitación, además de un revestimiento ligeramente burlón destinado a denotar sofistificación, la pérdida de todas las ilusiones hace mucho tiempo. Cuando él junta las manos delante del pecho queda claro que se ha arrodillado para rezar. Tiene la cara de un color muy subido. Cuando ella deja de caminar, sus pechos detienen su ligero temblor y balanceo. Ella sigue estando en el mismo lado de la cama, pero todavía no está encima de él. Él clava una mirada suplicante en el techo. Sus labios se mueven sin hacer ruido. Ella parece confusa. La conciencia de su propia desnudez se convierte en una clase distinta de conciencia. Su amiga, su hijo y varios parientes más han cogido los coches para ir al centro comercial. Ella se cruza de brazos y mira fugazmente hacia atrás; hacia la puerta, su blusa, el sujetador y el mueble de la esposa salpicado de la luz del sol que entra a través de la ventana. Ella puede intentar, solo por un momento, imaginar lo que está pasando por la cabeza de él. El extremo de una báscula de baño sobresale ligeramente junto a los pies de la cama, por debajo del dobladillo del edredón. Por un solo instante, ella puede intentar ponerse en el lugar de él. La pregunta de ella hace que a él se le arrugue la frente y se le escape una mueca de dolor. Ella ha cruzado los brazos. Es una pregunta de tres palabras. – No es lo que estás pensando- dice él. Su mirada no se desvía del punto medio entre el techo y ellos dos. Ella acaba de fijarse en su propia postura, en lo idiota que puede parecer desde una ventana. No es la excitación lo que le ha endurecido los pezones. También a ella se le forma una línea perpleja en la frente. – No tengo miedo de lo que estás pensando- dice él. Y qué pasaría si ella se arrodillara en el suelo con él, así sin más, unidos en actitud suplicante; así sin más.
lunes, 22 de junio de 2009
Luz roja

Me desperté con la luz del sol dándome en los ojos, me puse de pie y salí de allí, por la puerta grande. Sin mirar a atrás, sin pensar en más.
viernes, 29 de mayo de 2009
Asco, puta, tú, todos
Putas locuras
Putas moderneces
Putas excentricidades
Putas todas
Puta tu madre
Puta la mía
Puto borreguismo
Putos sueños
Piensas que eres el único
Solo tú lo sueñas
Solo tú lo vives
Solo tú lo quieres
Solo tú lo sientes, no mientes
Piensas que eres el único
Todos lo sueñan
Todos lo viven
Todos lo quieren
Todos lo sienten, no mienten.
domingo, 24 de mayo de 2009
Breve reflexión sobre la muerte

Abro el grifo de la bañera. Pienso: Cuando la muerte venga a buscarnos nos escupirá como huesos limpios, acabados hace tiempo, secos y duros y… ¿qué? Y nada. Y es que el problema de la Historia del Hombre es que no lleva a ninguna parte, tan solo a una cierta muerte para el individuo, cosa que resulta gris y lamentable, material de vertedero. Estoy en un continuo debate. Un debate cara a cara. Los tertulianos somos El Suicidio y yo. Mi argumento es el siguiente: Han muerto demasiados hombres de un disparo. Yo deseo algo más personal. ¿Pastillas, por ejemplo? No, las pastillas son demasiado aburridas, incluso aunque provoquen la muerte.
El Suicidio calla… Reflexiona.
sábado, 23 de mayo de 2009
NO, TRES MILLONES DE VECES; SÍ, UNA VEZ

-Acaba de escribirme mi representante- le dije. –Me ha dicho que los nuevos temas tienen alma propia, que pueden ser un gran éxito. Lo grabaremos pronto, así que no se preocupe señora Evans (canosa y vieja), no tenga miedo, en menos de una semana tendrá todo su dinero y más-.
Pero no podía creer a un embustero como yo. En realidad no era una mentira; era un deseo, no una mentira, y quizá ni siquiera un deseo, tal vez un hecho consumado y la única manera de saberlo era vigilar la llegada del cartero, observarlo con atención, revisar las cartas cuando las dejaba en la mesa del vestíbulo, preguntarle a bocajarro si había alguna para John F. Aunque después de seis meses en aquellos apartamentos no tenía que preguntarle. Me veía llegar y siempre me hacía un ademán afirmativo o negativo con la cabeza antes de que le hiciera ninguna pregunta: no, tres millones de veces; sí, una vez. Jamás me grabarían ningún tema. Jamás tendría éxito en la música. Solo y cuando el fin del mundo esté cerca, vendrán a mí.
sábado, 16 de mayo de 2009
(----)visión.
Anna, se fue, me dejó, se fue de viaje a un sito donde; aún, no la puedo seguir.
Camino por la calle con una lata de cerveza en la mano. Busco interpretar esta puñalada directa al núcleo.
Dicen que todo sucede por un motivo mayor, algo que no alcanzamos a ver porque no tenemos suficiente perspectiva, eso por lo que estamos aquí.
¿A quién le importa? A mí no.
Vuelvo a casa. Voy a la cocina. Abro la despensa y cojo un paquete de doritos. Me acerco al frigorífico y me hago de mi tarro con guacamole. No cierro ninguna puerta.
Me dirijo al salón y me siento en el sofá del abuelo. Enciendo la (Tele)visión. Observo, veo, asimilo, absorbo y como doritos.
¿Qué hay más allá? Yo sólo puedo ver imagenes. Ahora, mi mundo son las figuras digitales de la pantalla. No comprendo qué más puede haber. Soy un telespectador.No quiero otra cosa que ver (Tele)visión. Bendigo la (Tele)visión.
Comprendo.Entiendo el mundo. Hago lo que Soy. Soy lo que hago.
Suena el frigorífico. Como doritos, veo Televisión.
sábado, 9 de mayo de 2009
¡Escándalo público!, ¡ESCÁNDALO PÚBLICO!

Aunque Joy no estaba dentro de ese gran esquema, si que al igual que todos, buscaba su objetivo final, la cumbre de la montaña, el NIRVANA. Sabía que había sido engendrado para el acto de la amputación, pero le faltaban cojones para raptar a alguien y trabajar con él. Por lo tanto vivía demasiado frustrado.
Una mañana se levantó con la mejor idea que había podido tener jamás. Si no tenía huevos suficientes para coger a cualquiera y rajarlo, él mismo se ofrecería de conejillo de indias para su hazaña. Fue a la cocina y empezó a sacar cuchillos de todo tipo, grandes, pequeños, afilados, de sierra, cuchillos para carne, cuchillos para pescados, y añadió a su bolsa de objetos para la amputación una maza de madera y una cuchara de acero. Sabía que más de la mitad de las cosas no las iría a utilizar pero se sentía cómodo con todos esos objetos. Condujo durante más de media hora en dirección al centro de la ciudad. Aun no tenía claro dónde se posicionaría para su actuación, pero quería un sitio en el que fuese observado por una gran muchedumbre. Finamente se topó con los grandes almacenes Wart y aparcó. No pagó parquímetro, le daba igual ya cualquier multa. Arrojó las llaves con fuerza y se colaron debajo de un gran Land Rover. – Algún afortunado encontrará las llaves y se quedará con mi carro- pensó para sí mismo. Con paso firme y decidido entró por la puerta giratoria sosteniendo con el brazo izquierdo la bolsa de la felicidad. Dio una pequeña vuelta alrededor de los comercios hasta encontrar finalmente lo que a él le parecía el lugar más idóneo para asentar el campamento. Se trataba de una pequeña fuente redonda con un amplio pollete donde acomodar el trasero tras horas de compras. Respiró hondo. Cerró los ojos. Los volvió a abrir. Su pulso estaba acelerado y la barriga le daba vueltas. No quiso pensarlo más. Extendió la bolsa de objetos punzantes y contundentes sobre aquella fuente y cogió el cuchillo de sierra. El de carne. No sabía por donde empezar y lo primero que se interpuso entre el cuchillo y el muro de la fuente fue su mano izquierda. La apoyó. El mármol estaba muy frío. Comenzó a cortar. Y a gritar. Aquello dolía mucho más de lo que se había imaginado. Vomitó. Empezaba a debilitarse. Pero se reía y mucho y segúia cortando. La sangre se extendió por el suelo y el agua turbia de la fuente se tornó a un color rojo oscuro, aunque también turbio. Por fin consiguió terminar. Lo más difícil habían sido los huesos. El cubito y el radio eran duros de cojones. Ahora empezaría por su gran tripa. Nunca le había gustado tanta acumulación de grasa junta y concentrada, así que decidió deshacerse de ella. Cuando dio el primer tajo, un guardia de seguridad apareció delante de sus ojos gritando - ¡Escándalo público!, ¡ESCÁNDALO PÚBLICO! Joy no tuvo tiempo para reaccionar. El guardia de seguridad sacó una pistola, supongo que la tendría de forma ilegal, ya que sólo los policías pueden portar armas y los guardias de seguridad, que son como policías amariconados y de peor clase social, les permiten solamente una porra y unas esposas. Se ve que este guardia de seguridad era algo más espabilado. Apuntó con el arma a la cabeza de Joy y disparó dos veces. MUERTE. MUERTO. JOY K. MILLER, NACIDO PARA LA AMPUTACIÓN MUERE ASESINADO POR UN GUARDIA DE SEGURIDAD. 2 TIROS EN LA SIEN.No creo que los actos de Joy fuesen demasiado correctos, pero hay que ser muy hijo de puta para acabar con los deseos de un hombre. En realidad es no acabar con ellos. Es dejarlos a medias. El guardia de seguridad merece algo peor que la muerte. Caminará durante siglos entre un mar de coños gigantes y su apetito sexual estará en negativo.¿Existe tortura peor que esa?
viernes, 1 de mayo de 2009
Polvo eres
- Cavo.
- ¿El qué?
- Una tumba, es para usted.
- Ah bueno, entonces creo que nos veremos dentro de unos años. Quizás algo menos
lunes, 27 de abril de 2009
Futuros suicidas

Núm. De futuros suicidas= núm. parados + núm. hombres con problemas severos de relación + estrés post- vacacional x (- mujeres)= 2’1. aprox. 2 personas (hombres, varones)
Casi todos tenemos la cualidad para detectar a esos futuros suicidas, quien diga que NO, miente. Solo hace falta mirarles directamente a los ojo. Ellos se encargarán del resto. Y, joder, no hacemos nada por ayudarles. Los dejamos seguir labrando su futuro para que finalmente llegue el año, el mes, el día y la hora exacta en la que decidan acabar con su vida.
Como dice H. Chinaski, más de un hombre bueno ha acabado en el arroyo por culpa de una mujer. Estoy sentado ahora junto a un gran grupo de personas, unos 50, lo que implica 4 futuros suicidas. ¿Es qué nadie me va ha decir que pertenezco al grupo de los 4? Me miro en el espejo. Observo. Mis ojos. No me veo como futuro suicida. ¿Futuro caníbal? Tal vez sí.
lunes, 20 de abril de 2009
Muerte y transfiguración
domingo, 12 de abril de 2009
1 hora, 23 minutos, 15 segundos

-No, ella se divorció de mí.
-Y ¿qué es lo que fue mal?
-Las orgías sexuales.
-¿Las orgías sexuales?
-Sí, ya sabes, una orgía es el lugar más solitario del mundo. Esas orgías... Me sentía desesperado... Esas pollas deslizándose dentro y fuera... Perdóname...
-No pasa nada.
-Bueno, esas pollas deslizándose dentro y fuera, piernas enredadas,los dedos trabajando, hurgando por todos lados, bocas, todo el mundo babeando,y sudando, y una ciega determinación a hacerlo... como sea.
-No sé mucho acerca de esas cosas, Joe -dijo Edna.
-Yo creo que, sin amor, el sexo no es nada. Las cosas sólo pueden tener un significado cuando existe algún sentimiento entre los participantes.
-¿Quieres decir que a cada uno le debe gustar el otro?
-Eso ayuda bastante.
-Creo que quiero besarte Joe.
-Está bien Edna, pero antes voy a llamar a unos amigos. Será una buena orgía.
viernes, 3 de abril de 2009
Sucios hábitos, como de costumbre.
Como todos los demás.
domingo, 29 de marzo de 2009
Mujeres

jueves, 26 de marzo de 2009
El Vórtice. Parte I

Me llamo Félix y esta mañana he tenido mi gran revelación: Somos una panda de asesinos hijos de perra. Sí, sí; asesinos y , por supuesto, hijos de perra.
Todos los días a la hora de despertarme mi mente me enseñaba cicatrices, de la misma forma que los veteranos de una guerra: muestran sus carnes maltrechas y deformadas porque ya no tienen otra cosa, pobres diablos. Eran otros tiempos, eran mejores: el sol brillaba más, los caramelos eran más grandes y mis aspiraciones se resumía a ser una estrella del Rock, sí, los buenos viejos tiempos.
¿Y esto qué tiene que ver con mi revelación? Pues todo, pero si eres un puto impaciente, te jodes, yo ya tengo todo el tiempo del mundo.
Nacer a este mundo, me recuerda una frase que leí en un libro ilustrado sobre la I Guerra Mundial, La Gran Guerra:
Nacemos de la matriz de nuestra madre con las botas puestas, listos para las trincheras y nuestras madres lloran porque han creado un engranaje más de esta espiral de muerte.
Yo no me acuerdo del día en que nací, ni si llevaba botas puestas, sólo me acuerdo de una sensación fría en el estómago, igual a la que se experimenta cuando se salta de un trampolín, antes de un acontecimiento gordo, de expectativas, de fracasos y de rabia.Rabia.
domingo, 22 de marzo de 2009
Un domingo puede ser interesante

Iba por la Alameda Principal hacia la parada de autobús. Había mucha gente en la calle, principalmente, parejas jóvenes, familias y pequeños grupitos de anciano que habían quedado para tomar café; esos grupos de viejos cada día iban reduciéndose, como si se tratasen de judíos en campos de exterminio, los cuales tenían que asistir a trabajos forzados, y los grupos se iban reduciendo o entraban otros nuevos. Aquellos que se fijaban en mi ponían cara de indignación y asombro e intentaban en lo posible no acercarse a mi. Me encantaba esa sensación. Me encantaban los domingos de vuelta a casa.
Al llegar me di una ducha y me bebí una cerveza. La televisión no funcionaba. Bajé las escaleras hacia la segunda planta y llamé a la puerta de Mandy, pero no me hizo falta esperar, estaba entre abierta. Pasé dentro y no escuchaba nada. Entré en la cocina y vi sangre, sangre oscura y pastosa por todo el suelo seguí el rastro hasta el lavadero y allí estaba Mandy, con medio cuerpo dentro de la lavadora y el otro medio cuerpo colgando por fuera. Menos mal que a quien hizo eso no se le ocurrió poner la lavadora en marcha, sino, el suelo estaría encharcado de agua jabón y sangre. Eso me hubiese hecho vomitar, pero no fue así. Abrí la nevera, cogí una cerveza bien fría, me senté en el sofá y encendí la tele. Acababa de empezar "Aquellos maravillosos años", me gustaba esa serie.
miércoles, 18 de marzo de 2009
Se necesita de vez en cuando, un verdadero hijo de puta como él
lunes, 16 de marzo de 2009
COMIDA DE PECES

Dos horas fueron las que esperé junto a él sin el menor sobresalto. Durante ese tiempo, no estuve tirdo en el sofá como de costumbre, había abierto una nueva botella de wiski y dejado a la mitad, luego bebí dos latas de cerveza algo calientes, lo cual no me hizo gracia, y había preparado la comida, guisantes con ketchup y puré de patatas, aunque no tenía apetito. Dejé el plato en la encimera. Deambulé por el salón mirando los muebles. Mi vista se posaba en ellos, pero mi mente estaba mucho más lejos, vete a saber donde. Mujeres, coños, pelos, dibujos, muerte… me traía sin cuidado lo que rondaba mi mente, aunque sabía que en el fondo se encontraba ESO. Empecé a ponerme nervioso, tosí un par de veces y me vinieron arcadas a la garganta, no me apetecía vomitar, así que cansado de esperar, monté en el coche y conduje por todo el paseo marítimo. la tarde era bonita, el sol se estaba poniendo, la luz era cálida y había mucha vida por toda la zona. Gente haciendo footing, pescando o tomando los últimos rayos de sol, gente despreocupada, con la mente tranquila.
Me apetecía estar solo, no tenía en mente ningún sitio al que ir, no quería estar con ningún amigo, ni siquiera quería tomar otro jodido trago. Me desvié por una carretera secundaria mal asfaltada hasta que el camino terminó, cerrado por una gruesa cadena de metal que lo atravesaba de un lado a otro. Apagué el motor y bajé del coche. Estaba en lo alto de un acantilado, corría fuerte el viento y no había un alma. Mi estómago seguía moviéndose y haciendo ruido, y mi respiración no llevaba ritmo ninguno. Joder, las vistas eran espectaculares, podía ver toda la costa engullida por aquel rojizo y enorme sol. El agua presentaba un aspecto oscuro, algo siniestra. Vomité. Vomité lo que tenía dentro desde lo alto de aquel tajo y escuchaba como chocaba y hacía ruido al caer contra el mar. Me lloraban los ojos. Al momento se llenó la superficie de peces de distintos tamaños, pero aun así eran pequeños. Observé la escena durante un buen rato y volví a meterme en el coche.
Estaba más relajado. Regresé a casa. En la puerta me esperaba Juan A. Knoxville, un buen amigo, con una caja de cervezas. Bebimos hasta tarde y escuchamos buena música. Desempolvé mi guitarra acústica y volví a tocar después de tanto tiempo. Old man, de Neil Young.
domingo, 8 de marzo de 2009
ABREME TUS BRAZOS

Empieza una nueva ERA y voy a disfrutarla.
No tengo miedo, soy capaz y lo voy a hacer
Voy a regocijarme al apagar la ducha
Me rajaré los dedos al pasar las hojas, la lectura es buena
Despertaré vomitando y dormiré entre mi propia mierda
Me excitaré con pollas y
Me correré con viejas
Comeré basura
Pegaré a discapacitados
Partiré huesos para disfrutar con el sonido
Grabaré ruidos de gente masticando y será lo único que suene en mi ipod, día tras día, noche tras noche.
Agua caliente para beber
Me quedaré sin papel y me reiré
Insultaré al Demonio, escupiré a Dios
Solo y cuando el espíritu
Se desvanezca
Aparecerá la forma
.Raibmac a av odot 4- 8
domingo, 22 de febrero de 2009
UN GORDO CON CLASE

Todo empeoró un día en el que fui a casa de mi primo mayor Miguel. Tenía 18 años y pese a ser un chulillo que se mete siempre en peleas, a mí me trata como un colega más. Era su cumpleaños y los padres le habían dejado la casa para que invitara a sus amigos y celebrara una pequeña fiesta. Me dijo que me pasara a eso de las 10 de la noche y que podía traer a un amigo. Avisé a Curro, pero ese asqueroso prefiere quedarse en casa jugando al Doom online.
Llegué a la casa andando, algo cansado y sudado por la larga caminata. Aquello era un mundo nuevo, nunca había visto tantas chicas con tan poca ropa juntas, la música era atrapante y había un espeso humo flotando en el ambiente. Miguel me sirvió el primer cubata de mi vida. Ron con coca-cola. Aquello estaba asqueroso, pero por cada sorbo que daba veía como me iba animando y la risa tonta se apoderaba de todo mi ser.
Me desperté en un sofá sin pantalones y como el resto dormían, busqué algo con lo que taparme y volví a casa con un dolor de cabeza insoportable. Era domingo y jugué a la consola horas y horas.
Como todos los lunes, fui a clase y me pasé la primera hora sobando en la mesa, pero ese día no conseguí dormirme, me sentía atacado por miradas y risas entre dientes. No comprendía la situación, tenía la bragueta subida y no se me había quedado restos de leche en la comisura de los labios, ¿de qué coño se reían esos mierdas?
En el recreo un chico de un curso superior pasó a mi lado y me pegó un puñetazo en la polla.
- ¡Creo que ahora mearas por tu precioso coño, gordo de mierda!
- (Con lágrimas en los ojos)¿Pero que cojones haces cabrón?
- ¿Me estás llamando cabrón gordo mini polla?
- ¿Qué has dicho? ¿mini qué?
- Pues lo que has escuchado majara, MINIPOLLA. Todos sabemos el tamaño de tu nabo. Seguro que te meas encima porque no te la encuentras.
- ¿Y tú cómo sabes si la tengo grande o enana? Te gusta espiarme mientras voy al baño eh marica.
- Jajajaja, mira el gordo con gafas culo-vaso se pone vacilón. Todo el mundo tiene tu video. (Saca barriga y hace como el que se baja los pantalones).
En ese momento se acerca un chico y saca su móvil. Me enseñó un video. Era del sábado por la noche y aparecía yo completamente borracho y fuera de mí, sin ropa y revolcándome por el suelo imitando a un cerdo.
Llamé desde una cabina a mi primo Miguel. Me contó que acepté una apuesta en la que si imitaba a un cerdo completamente desnudo podía sobar las tetas de una golfa que había allí.
La sangre bombeaba mi corazón con mucha fuerza, todo mi cuerpo estaba completamente tenso y respiraba aceleradamente. Quería matar a Julián. Ese tío se había encargado inmortalizar el momento de mi descontrol físico y mental y había pasado el vídeo a todo el que pudo. Lo busqué durante un rato y por fin di con él. Sentado en un banco. A su lado estaba Patricia dispuesta a dejarse tocar por el asqueroso ese. Entre risitas Julián ponía la mano en la pierna de Patri y subía lentamente.
Dios mío jamás había sentido tanta adrenalina recorriendo mi voluminoso cuerpo. Sin pensármelo dos veces, me quité las gafas y me coloqué tras su nuca. Era el momento perfecto, 12:46 de la mañana y el sol incidía con mucha fuerza abrasando pieles y evaporando agua. Un pequeño punto blanco apareció en la parte posterior de la cabeza de Julián. Allí estaba yo, con pulso de cirujano manteniendo las gafas en alto, notando como el sol se filtraba por ellas y calentaba la cabeza de ese jodido, que con la atención en otro tema, no se enteraba de nada. Sin esperarlo, se escuchó un crujido y mi cara se empapó de sangre oscura y espesa. Caí al suelo del susto y por un momento no entendía nada. Me quité la camiseta y limpié la sangre de mi cara. Joder, Julián gritaba como una loca y rodaba por el suelo manchando todo de sangre. Al apartar la mano de su cabeza vio que sostenía parte de su globo ocular. Comenzó a vomitar. NO entendía nada de lo ocurrido, pero yo reía, reía descontroladamente, se me caía la baba e incluso me oriné encima, no podía parar de reír y gritar la palabra CERDO.
A partir de ese día, nadie se quería acercar a Julián. Un agujero asqueroso le recorría la cabeza y a través de él contemplabas lo que tenía detrás, como si se tratase de una mirilla de una puerta. Cuando se excitaba, comenzaba a brotarle sangre del agujero, algo repugnante y por lo tanto ya no había ninguna sola chica en toda la ciudad que quisiera echar un polvo con él. Había ganado aquella partida. Me encanta tener gafas.
sábado, 14 de febrero de 2009
feliz día, día feliz

Hoy es 14 de febrero, feliz día de san Valentín. Follad enamorados hasta que la polla eche humo y el coño vomite sangre.
jueves, 12 de febrero de 2009
Jenny, carta de amor

Volviendo a casa me entró un calentón de los que parece que te va a explotar la polla. Aquello era una señal, llevaba mucho tiempo sin meterla en alguna guarra; no por nada, sino porque había perdido toda la ilusión en cualquier mujer existente en el planeta Tierra. Llegué al apartamento y me di una ducha rápida y me puse ropa limpia, aunque tampoco la palabra limpia la podría describir bien, digamos que estaba menos sucia que la del trabajo. Llamé a unos amigos, parásitos de la sociedad, no trabajaban, pero se las arreglaban para de una manera u otra cobrar el paro o subsidio. Compramos varias botellas de wisky barato y bebimos en el parque sin apenas cruzar palabra alguna. Me cansé de estar con ellos y me fui a un garito cerca de la estación de autobuses. Aquello echa peste, toda la gentuza de la ciudad se reúne en estos alrededores para conspirar y mearse el uno al otro. Quise beber una cerveza antes de meterme en la cama, y al entrar al bar fue como un rayo directo caído del cielo. Era negra (nunca antes me había fijado en una, ni siquiera pensado en alguna para mis masturbaciones), algo más alta que yo, su pelo aunque rizado era largo, casi amazónico y le llegaba hasta el trasero, bonita palabra para describir ese precioso culete ni grande ni pequeño, simplemente bien formado. Los pechos no eran muy grandes, pero si que estaban bien puestos y con eso me bastaba. Tenía unos ojos preciosos y su boca era deliciosa. Todo fue cuestión de unas cervezas y al cabo de un mes le propuse que se viniera a vivir conmigo.
Lo más increíble de esto era que esta noche me había propuesto follar, y no lo conseguí, pero me enamoré. Desde que la conocí no habíamos tenido SEXO, ni siquiera un ligero magreo. Jessy se ponía muy nerviosa cada vez que nos besábamos y ponía mi mano en el interior de su muslo. Sinceramente, ya estába un poco harto de tener que cascármela a escondidas, quería sexo, sexo del bueno con ella. Hasta que llegó el dia…
Era sábado por la tarde y nos estábamos preparando para salir a dar una vuelta. En el momento de salir por la puerta para ir a la calle Jessy tubo que ir corriendo al baño, se estaba meando. Me quedé esperando, pero quise observarla mientras meaba. Asomé el ojo por la puerta entrecerrada y no lo podía creer. Jessy meaba de pie.
Estaba sujetando su enorme polla con una mano. Noté una ligera erección, jamás pensé que se me pondría dura con un travesti, pero esa escena superó todos mis esquemas. Sin dudarlo, irrumpí en el baño y del susto se calló y se golpeó en la cabeza. No fue nada grave pero temblaba como una condenada o condenado. La besé en la frente y le dije:
- No te preocupes, no pensé en esto jamás. Pero no estoy asustado, mi amor está por encima de todo.
- ¿Entonces…?
- Calla y disfruta zorra.
Esa noche no llegamos a salir de casa, ni siquiera el domingo. No paramos de hacerlo durante el resto del fin de semana, nos cambiábamos, unas veces daba Jessy, otras yo. Disfrutábamos de cualquier forma. Hasta que el cansancio nos pudo, y nos dormimos abrazados hasta el lunes.
Me levanté sin saber donde me encontraba. Por un momento no recordaba nada, ni me sonaba aquella habitación, pero poco a poco, los recuerdos volvieron a mi cabeza. Fui rápido al baño y empecé a vomitar. El culo me dolía muchísimo y eso me hizo vomitar aun más. Al terminar y volver al dormitorio, Jessy seguía dormida con la boca abierta y las sábanas a medio cuerpo dejando asomar sus pequeños pechos.
Saqué un largo cuchillo del primer cajón y volví corriendo. Ira, rabia y sobre todo asco, mucho asco. Grité pero no se despertaba. Le escupí en la boca y en la cara y abrió los ojos.
- Mmm, buenos dias gordo. ¿Te has levantado tontorrón esta mañana?
- ¡Calla joder! Eres repulsiva.
- ¿Cómo? Es que no te enti…
No pudo terminar la frase. Le pegué con el puño en la boca y se dio con el cabecero de la cama en la nuca. Comenzó a gritar. Joder, esos gritos no eran de mujer, eran del puto maricón que llevaba dentro. Seguí pegandole y notaba como mis puños se llenaban de sangre. Ella gritaba y arañaba, uno de esos arañazos consiguió acercarme en el ojo y creo que yo también empecé a sangrar. Cogí el cuchillo del suelo y se lo clavé en el cuello, una y otra vez. El sonido era sobrecogedor, y la sangre salía como si de una pistola de agua se tratase.
Volví a vomitar y me fui corriendo a la calle. Me tropecé con un cubo de basura y un señor que pasó a mi lado se me acercó y me preguntó si me encontraba bien.
- No joder, ¡acabo de matar a alguien!
- ¿Pero qué demonios estás diciendo muchacho? ¿A quién has matado si se puede saber?
- A mi amante. La he matado, o lo he matado. Era un puto transexual. He matado a un transexual.
- ¿Estás seguro de que era transexual?
- Joder, claro que sí, nos pasamos todo el día de ayer follando, pero al levantarme me pareció repulsivo. No soy maricón y jamás había pensado en tener sexo con un tío.
- ¿Oye escucháis eso? Comenzó a gritar a todos los que pasaban por allí. ¡Acaba de matar a un transexual!
Se oyeron cuchicheos entre el gentío que se amotinaba a nuestro alrededor. Empezaron a sonar palmadas, poco a poco la gente comenzó a aplaudir, hasta que miré sus caras uno a uno. Todos parecían felices, aplaudían con entusiasmo y gritaban al unísono MUERTE A LOS TRANSEXUALES. Me estaban apoyando, estaban de mi parte. No me lo podía creer, todo era surrealismo puro y duro, hasta que finalmente yo también comencé a aplaudir, fuerte, muy fuerte, me reía, y gritaba a la vez. Vaya sensación, era increíble, si tenéis alguna vez la oportunidad de disfrutarla vosotros también, no la desperdiciéis.
No tengo nada en contra de los transexuales, bastantes problemas tienen ya encima. Pero yo también tengo mis problemas, muchísimos y lo último que quiero es que me jodan el culo.














