.
- Mira, amigo - dijo-, mira amigo...
- Hola - dije yo.
- Mira, amigo, no dejes que te hunda. Puedes superarlo.
- Ya sé que puedo superarlo. Aún no me he rendido.
- Bueno. Es que pareces triste, sabes. Pareces tan triste.
- Claro, lo estoy. Estaba muy dentro de mi. Pero pasará. ¿Más cerveza?
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
- Tienes una resaca infernal, muchacho - le dije una mañana.
- Qué le vamos a hacer - dijo él-. Hay que olvidar.
- Quizá tengas razón - dije-. Es mejor la resaca que el manicomio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario