domingo, 29 de noviembre de 2009

Café au lait.


¿Qué harás cuando dejes de odiar a todo el mundo y comiences a odiarte a ti mismo?


¿Qué harás?

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Bien lo sabes


Mañana es el nuevo despertar de todas y cuantas cosas quise tener. No me importa lo que opinen ni lo que digan pero sí tan siquiera podrían, dejadme en paz, hacer sin ser visto, hacer sin mirar. Trabajar solo y joder cuanto pueda y más. Miro el camino ya dejado atrás, tantas cosas y no poder parar de pensar jamás. La muerte me aterra, pero la vida también. Todo es un TODO. Un continuo flujo unido y entrelazado entre sí, por esa materia ni líquida ni sólida, sino más bien espesa; la que nos indica qué hacer y qué no. Ni tan siquiera razonar. Ni libres somos para razonar, o quizás, sí pero no lo sabemos del todo bien, ¿tu me entiendes, verdad? Continuos movimientos de mano que trazan sendas de palabras y números ya quedados en superficies para SIEMPRE. ¿Y quién dijo QUERER ES PODER? Valiente estupidez que se arregla con dinero, más que quieras más dinero y lo es un contínuo. Esas ilusiones que se desvanecen con los bolsillos rotos, VACÍOS!! Empezar y no poder parar ÉXTASIS uno tras otro con eyaculaciones catastrofistas y simbiosis letal mano con polla, polla con coño, con culo, cualquier otra mierda. CARNE CON CARNE, vaquero. Chocando con ritmo flojo pero provocando placer que jamás lo podrás dejar. Tal como estampamos un buen puño, encajar una derrrota. Campeones y campeonados, derrotados. Y ahí tienes al más fuerte que TÚ. Porque siempre en ello (ello), lo habrá. Bien lo sabes. Cuerpos como máquinas el mío no parará JAMÁS. Acelerado al máximo hasta que la final…relax. Tumbado y sin pensar. En el cielo está el límite y nadie lo tocará…


domingo, 22 de noviembre de 2009

Gente buena, muñeca


Odio madrugar más que nada en este Mundo. Prefiero mucho antes una veintena de estúpidos con voces molestas y aspecto desagradable (peinado pasado de época, gafas, dientes amarillos, camisas rosas tan pegadas que no disimulan ni tan siquiera un michelín, mal olor, sudor en abundancia, …) lamiendo mi sensual culo, mucho antes que poner un pie en el jodido frío suelo de mi habitación a eso de las 7 de la mañana. Me revienta también que me hablen o me digan tan solo “buenos días” en los 30 o 357 minutos posteriores al descendimiento de mi cruz. LA CRUZ. Jesús Cristo crucificado, Guille. Es algo que si sucede puede hacerme vomitar, y hacerlo tan temprano no es de buena persona, civilizada, educada y cortés como YO.

Hoy me he levantado como siempre, jodido. Si tuviese fuerzas en ese instante, juro por Dios que hasta el mismísimo Barak Obama se enteraría de que odio madrugar. Ese negro lo controla TODO, sabe manejar el cotarro. Mi desayuno ha sido un vaso de agua bien fría, es lo único que a esa hora entra por mi garganta y luego no sale.

Me visto y salgo a la calle, hace buen día y prefiero andar a coger el coche. Ando sin rumbo pero con la cabeza alta y sacando pecho, buen hombre de provecho. Compro algo de comer y me siento en un banco del paseo marítimo, junto a la arena. Me descalzo y entierro mis pies en la arena, algo fría aun, pero acogedora y suave. ¿Conoces esa sensación, no? Noto como alguien se sienta a mi derecha. Con la primera ojeada solo pude ver aquella melena rubia. ¡y qué melena! Olía bien, puro y penetrante.

- Hola, me llamo Carla.
- Que hay Carla.
- Paseo por aquí, ¿y tú?
- Yo también Carla.
- No eres muy hablador, ¿verdad chico?
- Haces demasiadas preguntas Carla, yo apenas tengo ganas de conocer gente nueva. Por lo que veo, tú eres nueva y has empezado demasiado rápido, ¿no crees?
- No se a lo que te refieres con rápido. Yo simplemente paseaba, y te vi. ¿Qué hay de malo en que me acerque y te haga un poco de compañía?
- Súbete el vestido.
- ¿Te gustan mis piernas?
- Me gustan las mujeres.
- ¿Oye, no seraaas un perturbado, no? He oído hablar de tipos que se ligan a tías para luego marcarlas de por vida.
- Bueno…
- Y hay tipos que te follan y cortan tu culo para luego disecarlos y hacerse asientos para el coche.
- Dejé de hacer eso hace años Carla.
- Nunca se sabe cuándo uno deja de hacer algo, o si simplemente le ha dado al pause, y en un tiempo aprieta de nuevo el play. Pero tú no tienes pinta de abusador de niñitas, ni tan siquiera de abusador de nada. Lo noto por tú modo de comportarte. Pero me gustas. Me gustaste en seguida.
- Será mejor que lo dejemos Carla.
- No, por favor… dame otra oportunidad. Empezaremos de nuevo, me levantaré y volveré a sentarme a tu lado, volveré a sentarme a tu lado y…
- No Carla, eres un poco rara, y yo soy mucho peor que eso. quiero. Quiero no, necesito estar solo.
- Si eso es de verdad lo que quieres, no soy quién para cuestionarlo. Adiós, supongo que no nos volveremos a ver.
- Supones demasiado Carla. Vuela con tu alma libre. Vuela por encima del mar y cuando ya no veas la costa entonces intenta encontrarme. Búscame con la mirada. Yo seguiré aquí, sentado.

Se fue con paso firme y buen movimiento de culo. ¿Buena chica, no crees?

lunes, 2 de noviembre de 2009

Respiré

Bajé la calle, rápido. Con las manos en los bolsillos. Apretando los puños. Hacía frío y el whisky apenas me había calentao, pero mi mente si lo estaba, al menos eso pensaba. Quizás ella ya habría llegado, está ahora dejando la maleta justo en la entrada y se acerca al frigorífico, seguramente algo para beber y poca cosa de comer. Mujer de poco fondo. No, no, mejor, está ya completamente desnuda, en la cama, con aquella manta de pelo gordo, jejé, de manchas imborrables que formaban pequeñas caras y dibujos grotescos. Solo ella era capaz de derramar vino y dejar aquella preciosa figura-vagina rojiza grabada DE POR VIDA. Quizás, al llegar yo, hagamos el amor, sin palabras. Despertarnos cara a cara, juntos.
Esta vez, la sensación era mucho más fuerte. Seguro, ya está en casa. Y corrí. Doblé la esquina, salté el charco, el semáforo en rojo también. - Hoy no habrá una cerveza juntos, lo siento Martin. Ha llegado y me espera-. Martin sonrió.
En la entrada no había maleta, y mi cama al fondo, sí, con aquella manta pero no con ella. ELLA. Me acerqué, puse la cara en la almohada. Respiré.